27. abril 2026
Industria cultural
La cultura no es un gasto ornamental. Es identidad nacional, proyección internacional y actividad económica de alto valor añadido. Los países más inteligentes lo entendieron hace tiempo: cine, música, diseño, videojuegos, animación, patrimonio y audiovisual generan empleo, atraen inversión y fortalecen marca país.
España posee condiciones excepcionales para liderar en este ámbito: talento creativo, lengua global, atractivo territorial, patrimonio histórico, calidad de vida y capacidad técnica creciente. Sin embargo, el potencial continúa infrautilizado por fragmentación institucional, burocracia lenta y falta de visión estratégica de largo plazo.
Una política moderna debe considerar la industria cultural como sector productivo prioritario. Eso significa simplificar rodajes y permisos, mejorar incentivos competitivos, facilitar financiación privada, reforzar formación especializada y conectar talento joven con empresas reales.
El audiovisual merece una atención especial. Cine, series, animación y efectos visuales pueden convertirse en una gran palanca industrial para España, generando empleo cualificado y exportación de servicios creativos. No hablamos solo de arte: hablamos de tecnología, innovación y competitividad.
GEN21 propone pasar de una visión asistencial de la cultura a una visión estratégica. Apoyar la creación, sí, pero también construir industria, ecosistemas empresariales y liderazgo internacional.
La cultura puede emocionar. También puede producir prosperidad.